El representante de la casa de piensos compuestos
Contra el Estado del Bienestar...
POLICÍAS DE
SÍ MISMOS QUE SON, EN SÍ MISMOS, “ESCOLEROS”

En 2009
participamos en el curso de formación “Filosofía para docentes. Pensar
POLICÍAS DE
SÍ MISMOS QUE SON, EN SÍ MISMOS, “ESCOLEROS”
“Así como el filántropo es
el azote de la esfera ética,
el azote de la esfera
intelectual es el hombre empeñado en educar
siempre a los demás”
Oscar Wilde
1)
En
Y así lo atisbaron
Stirner, Nietzsche y Marx, entre otros, en
la primera hora. Y así lo percibieron, con mayor claridad, Ferrer Guardia,
antes de su giro “pedagogista”, Blonskij y un sinnúmero de poetas y escritores
“malditos” en los segundos tiempos. Y
así lo han denunciado, en la tercera
época, Foucault, Deleuze, Querrien, Donzelot, Illich, Reimer… por citar
sólo a unos pocos de los autores que con más gusto he leído. En el cuarto período aún podríamos reunir una
legión de nombres, muchas legiones de nombres, que todavía no han sido
seleccionados (vale decir, “desechados” unos y “escogidos” otros) por la
memoria, política y policial, de
2)
Pero no vale la pena reparar en los aliados. Lo triste, lo definitivamente triste, es comprobar que, al lado de ese 10-15 % de los “escolares”, prisioneros a tiempo parcial que ya casi no tienen conciencia de su cautiverio, tenemos casi a un 90 % de “escoleros”.
Escoleros… El escritor y antropólogo
peruano José María Arguedas recogió este término de las comunidades indígenas
que estaban siendo asaltadas y destruidas por
Yo llamo
“escolero” a aquel individuo que ha sido colonizado por la ideología docente, que ha
sucumbido moral e intelectualmente ante los mitos de
3)
La plaga inmensa de los escoleros amenaza,
pues, con metastasiarse en la plaga, sin
más, de la humanidad. Creo, de corazón, que se trata de la plaga última.
4)
No puedo
concentrar en dos páginas, como se me pide, mis cargos contra los escoleros. Maltrataría la legitimidad de mi postura,
que se cifra en una crítica radical de toda forma de Escuela y en un muy meditado
odio hacia ese “pariente de
la sanguijuela” que nombramos “profesor” (Lautréamont)
y que G. Steiner, cuando la jubilación, rescatándolo de las aulas, lo desaferró
también de la infamia, definió como “educador mercenario”. Tampoco puedo sintetizar, sin violentarme y sin
disecar mi percepción, las ideas que procuré encender en aquella larga jornada oscense.
5)
Me contentaré, entonces, con arrojar unas pocas sentencias:
“Sólo hay Escuela donde hay Opresión. Se dan profesores y alumnos allí donde persiste la fractura social y donde se reproduce el dominio político.”
“La educación sucede, acontece, ocurre, es inevitable y ni siquiera puede deconstruirse; pero otra cosa es la escolarización, hábito originariamente característico de sólo un pequeño puñado de hombre sobre la tierra. Existen educadores naturales como los padres, educadores electivos como esos amigos a los que reconocemos cierta excelencia moral, educadores informales como las personas de nuestro entorno que estimamos especialmente y escuchamos con mayor atención,…; y existen educadores meretricios, domesticadores a sueldo, tal todos los profesores.”
“La expresión pedagogía libertaria encierra una contradicción entre los dos términos: lo libertario es la anti-pedagogía, el rechazo del autoritarismo inherente a la figura del Profesor y de todo proyecto de una reclusión educativa de la juventud.”
“Los regímenes demofascistas contemporáneos requieren una Escuela reformada, afín a lo que solemos llamar “Escuela Libre”, pues sólo desde ese modelo cabe reproducir planetariamente la figura del “policía de sí mismo”, del hombre que se auto-controla y se auto-reprime, sujeto convenientemente mutilado para que no perciba la opresión escolar (se sintió “activo”, “participativo”, “libre” y hasta “soberano” en las aulas) y, de paso, ninguna otra en cualquiera de sus mundos. Policías de sí mismos que son, en sí mismos “escoleros”: he aquí el ideal antropológicos del fascismo democrático”
“Ha llegado la hora
de callarse: a
6)
¿
***
(Aula Libre. Cuadernos, núm. 10, pp. 33-35, Zaragoza 2010.
Para contactar con la revista: Aula Libre. Movimiento de renovación pedagógica.
Apartado de Correos 11507, Zaragoza-50008, aulalibremrp@gmail.com )
Pedro García Olivo
www.pedrogarciaolivoliteratura.com